Iglesia de San Martín Mota del Marqués Bóvedas 12

Las bóvedas de la Iglesia de San Martín de Mota del Marqués (Valladolid)

Las oportunidades de acceder a las bóvedas de una iglesia hasta poder tocarlas son verdaderamente escasas, y hay que aprovecharlas dentro de lo posible. Éste es el caso de la Iglesia de San Martín de Mota del Marqués, en la provincia de Valladolid, cuyas obras de rehabilitación permiten el acceso rápido, cómodo y seguro a unos elementos que, de otra manera, sólo pueden verse desde el suelo, a unos 15 metros de distancia.

El objetivo de este post no es realizar un análisis en profundidad del edificio y de su estructura, trabajo que pretendemos realizar más adelante, sino mostrar una serie de imágenes que de otra manera es imposible obtener. Por supuesto, estas imágenes dan mucha información sobre los procesos constructivos desarrollados por los maestros canteros y sobre el funcionamiento estructural de las bóvedas, pero eso formará parte de un trabajo más profundo y amplio.

La Iglesia de San Martín es obra, en su práctica totalidad, de Rodrigo Gil de Hontañón, tanto en su proyecto como en la dirección de las obras, entre 1540 y 1558.

DSC_0007Vista de las naves desde el presbiterio (Fotografía de Clara I. Justo Alonso)

DSC_0011Vista de las bóvedas del presbiterio y el ábside poligonal (Fotografía de Clara I. Justo Alonso)

DSC_0010Vista de la bóveda central del tercer tramo (Fotografía de Clara I. Justo Alonso)

Se trata de una iglesia salón de tres naves con tres tramos cada una, y cabecera poligonal. Todos los tramos se cubren mediante bóvedas de crucería con terceletes y combados. En los tramos de la nave central, que en planta forman cuadrados de aproximadamente 8 metros de lado, se reproduce un dibujo de crucerías con cuatro lóbulos apuntados hacia los arcos formaros y perpiaños y dos cuadrados tangentes, el exterior ligeramente deformado para formar una estrella. Las fotografías de detalle pertenecen al tercer tramo de la nave central y a las bóveda que cubre el ábside y el presbiterio.

Así, la tracería de la bóveda y los consecuentes encuentros de los nervios dan lugar a la aparición de 17 claves en los mismos, con una decoración de gran colorido, divida en varios grupos temáticos según su ubicación.

IMG_1006r2Detalle de la clave central de bóveda. Tercer tramo de la nave principal

IMG_1128grDetalle de la clave central de la bóveda del ábside (Se ha girado la fotografía para facilitar la lectura de los textos)

En la clave central se muestra un escudo sujetado por dos querubines. En él se distingue un castillo de tres torres, rodeado por cinco flores de lis y bajo el que surge una hidra de siete cabezas, y sobre el conjunto una sencilla cruz griega. En la clave principal del tramo recto correspondiente al presbiterio, previo la bóveda del ábside, se repite el mismo escudo, con un nivel de acabados sensiblemente mayor, ya que se trata de la clave que se encuentra directamente sobre el altar, y con dos inscripciones en latín: POSUIDEUM PROTECTOREM MEUN, que podría significar “el poder de Dios protector mío”, e IN HOC + VINCIS, que significa “con esta cruz vencerás” (Ruego a aquel que entienda latín, a un nivel mayor que el que me permiten mis escasos recuerdos de BUP y mi imaginación, que me corrija en el caso de que haya cometido algún error en estos significados).  Se trata del blasón de Don Constantino del Castillo, Deán de Cuenca y Comendador de la Encomienda de Santa María de Castellanos de la Orden Teutónica, que fue promotor y mecenas de las obras.

En torno a la clave central, formando los vértices del cuadrado más pequeño, un grupo de cuatro medallones forman las claves secundarias de los arcos cruceros. Este grupo está formado por cuatro efigies que, probablemente, representen a los cuatro evangelistas.

IMG_1011r2Detalle de la clave secundaria de los arcos cruceros, en el tercer tramo de la nave principal, representando probablemente a San Juan Evangelista

Los terceletes se han trazado en la bisectriz entre los arcos ojivos y los formeros, de forma que en su intersección se sitúan los vértices del segundo cuadrado y se marcan mediante cuatro claves secundarias con motivos florales. Sobre los nervios terceletes, en el punto de intersección con los combados, se forman ocho claves secundarias decoradas con motivos geométricos.

IMG_1038r2Detalle de la clave secundaria en la intersección de los nervios terceletes

IMG_1069r2Detalle de la clave secundaria en la intersección de los nervios terceletes y los combados

En la construcción de este tipo de bóvedas según las reglas de Rodrigo Gil de Hontañón busca la estandarización de los procesos, de forma que las ocho claves que forman la estrella central se encuentran a la misma altura unidas por nervios de directriz horizontal, mientras que el resto de las ligaduras buscan una misma curvatura modificando las alturas de arranque en las jarjas. Así, la estereotomía de las dovelas y, sobre todo, de las claves es muy homogénea y permite una simplificación de los trabajos de cantería.

En la fotografía siguiente se muestra una de las claves secundarias, a la cual acometen hasta ocho nervios. La geometría de dichos elemento debe ser perfecta para solucionar dicho encuentro, a pesar de lo cual, la puesta en obra permite cierta flexibilidad.

IMG_1023rDetalle del encuentro de nervios en una de las claves secundarias

IMG_1073rDetalle de calve secundaria en uno de los nervios terceletes

Como se puede apreciar en la imagen siguiente, la traza y el corte de las claves de la bóveda sobre el tramo recto del presbiterio están mucho más trabajos, coincidiendo con la sección de los nervios principales. De la misma  manera, se puede observar el trazado horizontal del rampante, el nervio central que recorre la bóveda en la dirección de la nave, y la exactitud en el corte de las piezas para el encaje de las secciones de los nervios y en las claves.

IMG_1131rVista de la bóveda sobre el presbiterio.

En definitiva, la posibilidad de acceder directamente a las bóvedas permite la observación de detalles que de otra manera pasarían desapercibidos y el acercamiento al trabajo de cantería de los hombres que lo ejecutaron hace casi 500 años.

 

* Todas las fotografías son obra del autor, con excepción de aquellas en las que expresamente se indica lo contrario. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor.

* Nuestros más sinceros agradecimientos a la propiedad y la empresa Valuarte, que está llevando a cabo los trabajos de restauración de las bóvedas, por permitirnos el acceso a las mismas y la oportunidad única de tenerlas al alcance de la mano.

 

BIBLIOGRAFÍA

CASASECA CASASECA, Antonio (1988)  “Rodrigo Gil de Hontañón”. Junta de Castilla y León, Consejería de Cultura y Bienestar Social. Salamanca.

MARTÍN, Rafael, CÁMARA, Leandro y MURILLO, José Ignacio (2013) “La iglesia de San Martín en Mota del Marqués (Valladolid): Proyecto y construcción” en Actas del Octavo Congreso Nacional de Historia de la Construcción. Ed. Santiago Huerta y Fabián Pérez Ulloa, Madrid: Instituto Juan de Herrera, pp.621-630

PALACIOS GONZALO, José Carlos (2009).“La Cantería Medieval. La Construcción de la Bóveda Gótica Españolas” Ediciones Munilla-Lería. Madrid.

VASALLO, Luis y PÉREZ. Sergio (2011) “Rodrigo Gil de Hontañón en Valladolid. La iglesia de la Mota del Marqués para Constantino del Castillo y otras obras” en BSAA Arte nº77. Universidad de Valladolid. pp. 36-62

 

 

Basílica de San Vicente

La Basílica de San Vicente en Ávila

Cuando a uno le mencionan la ciudad de Ávila, inmediatamente la imagen que le viene a la cabeza es la de las imponentes murallas que protegen su casco histórico, unas de las mejor conservadas del mundo. Pero Ávila (del Rey, de los Leales y de los Caballeros) no es sólo una ciudad amurallada sino que goza, tanto intramuros como extramuros, de un importantísimo patrimonio histórico artístico dentro del cual destaca, por su presencia física y en el desarrollo de la ciudad, la Basílica de los Santos Hermanos Mártires Vicente, Sabina y Cristeta.

Más conocido como Basílica de San Vicente, el edificio se encuentra situado extramuros, frente a la puerta noroeste de la muralla (llamada hoy día, por motivos obvios, puerta de San Vicente). Se trata de uno de los puntos más altos de la ciudad, desde el cual se domina una amplia vaguada al norte.

Basílica de San Vicente en Ávila - Detalle del pórtico surDetalle del pórtico de la fachada sur

Como es habitual en este tipo de conjuntos, su construcción se dilató durante varios siglos y, por tanto, es posible observar el desarrollo de diferentes estilos artísticos entre los siglos XII y XV. En el estado actual tiene planta de cruz latina con tres naves, dos naves laterales y una nave central de mayor altura a la que se abre un triforio sobre las naves laterales y un claristorio que ilumina el interior, y tres ábsides de plantas semicircular en la cabecera.

El recorrido del visitante por la ciudad le llevará, sea cual sea, a la Plaza de San Vicente, la cual abre un amplio espacio a la fachada sur de la Basílica, a lo largo de la cual se desarrolla un amplio pórtico de granito del siglo XV.

Basílica de San Vicente en Ávila - Portada sur del cruceroPortada sur

La primera fase de los trabajos, desarrollada en el siglo XII en un claro estilo románico, incluye los ábsides, la cripta, los brazos del crucero y las naves hasta una primera altura, la de las naves laterales. Entre los elementos más importantes de esta etapa destaca el triple ábside de la cabecera y  la portada sur.

Con la habitual configuración de ábside mayor flanqueado por los dos ábsides menores, llama la atención su gran altura, debida a la pendiente del terreno y a la existencia de la cripta.

Basílica de San Vicente en Ávila - Fachada principalTorres y nártex de acceso

Hacia mediados de siglo, en torno a 1160, se levantaron las torres de distinta altura a los pies de las naves laterales y el nártex de acceso, cubierto por una decorada bóveda nervada y con un balcón sobre la portada que, además de conectar ambas torres se abre a la nave principal.

El pórtico, cuyo tímpano se divide en dos, está cubierto por cinco arquivoltas de medio punto muy decoradas sustentadas por figuras de los apóstoles.

Basílica de San Vicente en Ávila - NartexBóveda nervada que cubre el nártex

Basílica de San Vicente en Ávila - Detalle de portada oestePortada occidental, muy  amplia y decorada

A finales del siglo XII se produce un cambio en el desarrollo de la construcción, con la entrada de un taller borgoñón, que supuso el progresivo cambio de estilo del románico a un primer gótico.

El interior se organiza en tres naves, que descargan sobre los muros exteriores y grandes pilares cruciformes con una decoración muy sobria. Las naves laterales están formadas por gruesos arcos fajones y bóvedas de arista, en un estilo que indica que, al menos, se inició en la primera fase.

Basílica de San Vicente en Ávila - Nave lateralVista de la nave lateral, con sus imponentes arcos fajones de medio punto 

La nave central se cubre con bóvedas de crucería con nervios muy marcados, formadas por arcos perpiaños y formeros ligeramente apuntados, en un estilo románico pero como germen del primer gótico.

Basílica de San Vicente en Ávila - Nave centralVista de las bóvedas de la nave central

Basílica de San Vicente en Ávila - Nave central 2Vista de la nave central, incluyendo los arcos formeros de la nave lateral, el triforio y el claristorio

Tras este periodo borgoñón, se inició uno de inactividad durante el cual la iglesia sufrió serios deterioros a causa del abandono, llegando a temerse por su ruina. A ello se añadió el asiento de dos de los grandes pilares de los arcos torales. Las obras de reparación y finalización, ordenadas por el rey Alfonso X el Sabio, no finalizaron hasta principios del siglo XIV, con el levantamiento del cimborrio, de planta cuadrada y cubierto por una imponente bóveda de crucería octogonal muy decorada.

Basílica de San Vicente en Ávila -  CimborrioBóveda de crucería del cimborrio

Tras su finalización y después de más de cinco siglos de existencia y de ciertas intervenciones que no variaron la esencia del la misma, la Basílica de San Vicente fue objeto de varias restauraciones importantes entre mediados del siglo XIX y principios del siglo XX, dirigidas por los arquitectos Hernández Callejo, Vicente Miranda y, sobre todo, Repullés y Vargas, con criterios historicistas.

* Todas las fotografías son obra del autor. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor.

**Este post es simplemente un acercamiento personal y superficial a un edificio que, como la mayor parte de los de su tipo, ha tenido un desarrollo muy complejo y una vida azarosa. Quien quiera conocer en profundidad la Basílica de San Vicente en profundidad debe consultar sin duda alguna la magnifica tesis doctoral de Pedro Feduchi, para aprender sobre Ávila y su arquitectura en esos siglos:
FEDUCHI CANOSA, P., La Basílica de San Vicente de Ávila, Tesis doctoral, Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Universidad Politécnica de Madrid, 2007.

01 El cielo

El cielo… en Pechakucha Night Valladolid vol.05

El pasado 27 de junio participé en la 5ª edición de Pechakucha Night Valladolid, que se celebró en Coco Café, en la plaza de Federico Wettenberg, frente al Museo Nacional de Escultura, al que se accede por la maravillosa portada de San Gregorio. A aquellos que no saben qué es esto de Pechakucha les sugiero que visiten esta página, donde les explican en qué consiste este… lo que sea…

Como resumen para aquellos que no han querido visitar la página, os contaré que es una presentación rápida de 20 imágenes en 20 segundos (cada una) en la cual el presentador cuenta… lo que sea…

Aquella noche me propuse hablar a los asistentes, mientras se tomaban una caña (o similar) en la tranquila terraza de Coco Café, de El Cielo. (El vídeo de lo ocurrido podéis verlo aquí.)

Pero como la cabra tira al monte y quien os habla es arquitecto, no os voy a hablar de ese cielo azul sobre el Atlántico desde la playa de Leça da Palmeira, sino que os voy a hablar de El Cielo Construido

Supongo que todos vosotros cuando habéis entrado en una iglesia, o en un gran espacio, habéis levantado la vista. ¿Pero realmente habéis observado lo que teníais encima? Aquella noche, en la terraza de Coco Café (que está en Valladolid, es importante recordarlo) hice un experimento: simplemente pregunté al público si reconocían la imagen siguiente. Nadie contestó. Es cierto que apenas dejé unos segundos para pensar (20, como habréis adivinado) pero nadie fue tan rápido.

Se trata de las bóvedas de crucería gótica de la Iglesia de San Pablo… y los que conozcan Valladolid sabrán que está a unos 50 metros detrás de donde los asistentes se tomaban esa caña.

02 Lo que no vemos

No se trata, por supuesto, de hacer sentir mal a nadie, ni de dármelas de erudito. A mi también me ha pasado durante muchos años, hasta que comencé a interesarme por estas cosas y a fotografiarlas. La idea es mostrar aquellos que miramos, pero que no llegamos a ver, a interiorizar.

La siguiente imagen es la cúpula semiesférica sobre  trompas de la Ermita de Nuestra Señora de la Anunciada, situada extramuros de la Villa de Urueña (Valladolid). Se trata de una de las dos únicas ermitas de estilo románico lombardo que se conservan en Castilla y León y la mejor conservada.

03 El inicio

Muy cerca de Palencia, junto a la Autovía A-62 Valladolid-Palencia, se encuentra un gran ejemplo del románico cisterciense, la Iglesia de Santa María la Mayor de Villamuriel de Cerrato, a la cual pertenece este maravilloso cimborrio de planta octogonal sobre trompas y tambor.

Ambos ejemplos son muy accesibles y se encuentran en rutas bastante transitadas o en localidades con una gran afluencia de visitantes (Urueña es llamada la Villa del Libro y conserva una gran parte de la muralla y el castillo, así como otros edificios singulares. Os recomiendo entrar aquí y visitarla).

04 El románico

Por supuesto, no tenemos que quedaros en nuestra provincia para visitar este tipo de edificios: es necesario conocerlos pero viajar siempre amplía los puntos de vista, y en lo referente al arte y la arquitectura es aún más cierto.

En Verona, además de la casa de Julieta, hay magníficos ejemplos de bóvedas policromadas. En la imagen siguiente podemos ver las dos bóvedas de la Basílica de San Zeno, situadas sobre el presbiterio y el ábside (la nave está cubierta por una maravillosa estructura de madera… pero esa es otra historia).

05 El color

Cerca de San Zeno, también en Verona, se encuentra la Iglesia de Santa Anastasia. Típica del estilo gótico italiano, también muestra un magnifico muestrario de pinturas en la plementería de las bóvedas, en las que se marcan claramente los arcos cruceros y se muestra el despiece de las dovelas coloreadas de los arcos formeros y perpiaños.

06 Los tirantes

Pero no tenemos que irnos fuera de España para encontrar interesantes bóvedas policromadas. La imagen siguiente muestra las bóvedas góticas de la girola de la Catedral de Ávila, construidas por piedra arenisca bicolor procedente del Valle de Amblés. Los colores blanco y rojo férrico, junto con la geometría en planta trapezoidal de las bóvedas propician ese juego de luces tan característico.

07 La materia

A pocos metros de la Catedral de Ávila, fuera de la muralla, se encuentra la Basílica de San Vicente. De este edificio, fruto de un largo desarrollo quiero destacar el cimborrio gótico que se levanta sobre el crucero, en el cual la geometría es el elemento predominante: partiendo de una planta cuadrada se cubre mediante una bóveda octogonal de aristas cuya transición se realiza mediante arcos apoyados en los muros, en una solución poco habitual.

08 La geometría

Y de una geometría muy humanizada pasamos a la alegoría de la naturaleza del gótico inglés. Las bóvedas de abanico que cubren la escalera del Christ Church College en Oxford, apoyadas en esbeltos pilares y delgados arcos Tudor, parece formar la cubierta de un bosque. Se trata de un gótico en el que la decoración se multiplica frente al gótico puro de origen francés.

09 El bosque

 

A pocos metros, la Christ Church Cathedral se cubre con los elementos propios del gótico perpendicular inglés: profundos nervios que dan lugar a juegos de luces y sombras muy marcados y elementos pendientes, que en conjunto recuerdan a una cueva, con sus estalactitas y estalagmitas, en otra clara alegoría de las formas de la naturaleza en las que entonces eran las obras cumbre del hombre.

12 la cueva

En la Catedral de Sevilla aún podemos observar ambos estilos: en las naves las bóvedas sencillas con nervios muy marcados y plementería francesa, con hiladas paralelas a los ejes, y en los tramos del crucero, formando una estrella, los nervios se comienzan a multiplicar con combados, terceletes y claves secundarias dando origen al llamado gótico español, definido por ciertos autores como gótico tardío o, incluso, decadente.

10 El gótico español

Pero ¿realmente alguien puede pensar que esas bóvedas o las de la imagen siguiente son decadentes?.

Es evidente que no es el gótico francés pero es que hay 370 años entre el inicio de la construcción de Saint Denis en Francia y el inicio de la Catedral de Salamanca en 1513, en pleno Renacimiento, la que se puede considerar, junto con la Catedral de Segovia, el último de los grandes templos góticos.

Estas bóvedas, correspondientes a la nave central, son admirables ejemplos de ingeniería estructural y de arquitectura, obra del que probablemente fue el mejor arquitecto renacentista de España, Rodrigo Gil de Hontañón.

11 Las estrellas

De la complejidad de las bóvedas góticas pasamos a la simplicidad geométrica de las cúpulas. La que muestra la imagen siguiente no tiene ningún tipo de decoración, ya que está hecha para no ser vista: se trata de la bóveda interior de la Torre de Campanas de la Catedral de Salamanca.

13 La torre

En cambio, esta otra pequeña cúpula sobre pechinas sí está pensada para contar una historia. Se trata de una de las cúpulas de estilo bizantino que cubren el nartex de la Basílica de San Marcos de Venecia, y muestran a aquellos que no podían entrar en la iglesia aquello que se narraba en el interior.

14 El Dorado

 Otra cúpula semiesférica cubre el espacio central de la Iglesia Ortodoxa Serbia de la Santísima Trinidad y San Spyridon, que se encuentra en Trieste. En este caso sobre las pechinas se levanta un tambor cilíndrico en el cual se abren las grandes ventanas que iluminan la planta de cruz griega. Y sobre el espacio, un cielo azul y estrellado con la imagen en la clave, dentro de lo que parece ser a la vez un sol y una estrella.

15 El cielo azul

Con la llegada del barroco las formas vuelven a adquirir complejidad. Con toda seguridad muchos de los lectores habréis estado bajo la siguiente cúpula, la de la Chiesa di San Carlo alle Quattro Fontane, en Roma, que construyó Borromini en el siglo XVII.

De esta iglesia se podrían escribir varias Tesis, pero voy a destacar el intrincado despiece geométrico que forma la superficie interior de la cúpula oval, fruto del genio matemático y arquitectónico del autor.

16 Las cuatro fuentes

De vuelta a Verona, en una de las capillas laterales añadidas al edificio gótico de la Cattedrale di Santa Maria Matricolare, observamos otra bóveda oval típica del barroco italiano, decorada, al contrario que en el caso anterior, con motivos escultóricos, balaustradas y columnas, con iluminación lateral a través del tambor, en una composición mucho más académica y menos arriesgada.

Es interesante y bonita, pero no es de Borromini, ni es de Bernini…

17 La luz

La cúpula central de la Iglesia Neoclásica de San Antonio Taumaturgo de Trieste, de principios del siglo XIX, está formada por una elipse, una forma geométricamente más pura, y ha perdido gran parte de la decoración y el color. Lo realmente importante es la pureza de la geometría y la luz.

18 La pulcritud

Poco a poco hemos llegado al modernismo, en el que los nuevos materiales, el hierro y el vidrio, cobran un gran protagonismo.

La imagen siguiente muestra la vidriera que cubre e ilumina la la librería Lello e Irmão, en Oporto, una de las librerías más bellas del mundo y que recomiendo encarecidamente visitar.

Si no quieren desplazarse tanto, pueden visitar la Casa Lis en Salamanca, que además de albergar un interesante museo de Art Nouveau y Art Decò, cuenta con una maravillosa vidriera que cubre el patio interior, y que pueden ver aquí.

19 El libro

Pero no podía terminar este recorrido sin una imagen de la cúpula de todas las cúpulas, el Edificio con mayúsculas, el que puedo considerar el causante de mi propio Síndrome de Stendhal. El Pantheon de Agripa, en Roma, tiene 1900 años y sigue siendo una de las mayores cúpulas semiesféricas construidas, formando un espacio en el que es posible inscribir la esfera completa de unos 44 metros de diámetro (y por tanto, de altura hasta el óculo, de 9 metros de diámetro).

20 El óculo

Terminamos aquí, después de 20 imágenes muy diferentes entre sí, que lo único que pretenden es mostrar algunas de las estructuras que más me han influido y animaros a, en vuestros próximos viajes o en una visita a la iglesia de vuestro barrio, mirar hacia arriba con atención y con un nuevo interés.a

 * Todas las fotografías son obra del autor. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor. Gracias. 

 

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín

Recuperar y reutilizar: el Archivo Histórico Municipal de Valladolid en la antigua Iglesia de San Agustín

En el artículo de hoy voy a hablar sobre una de las intervenciones en el Patrimonio más acertadas que he tenido el placer de visitar: la recuperación de la Antigua Iglesia de San Agustín para su uso como Archivo Histórico Municipal de Valladolid.

La Iglesia de San Agustín formó parte del gran conjunto conventual de los Agustinos a orillas del río Pisuerga desde el 1550, año del inicio de su construcción. A partir de esa fecha se comenzó a levantar por la cabecera, sobre las trazas góticas de Rodrigo Gil de Hontañón, y continuó en estilo clasicista de Diego de Praves, por la nave, las capillas y la portada hasta ser finalizada en torno al año 1627.

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín - Ábside 13Detalle de ábside y del crucero góticos, según trazas de Rodrigo Gil de Hontañón  

Durante los siglos XVII y XVIII, el convento y su iglesia gozaron de una posición económica y social privilegiada dentro de la ciudad de Valladolid, pero a partir de la invasión napoleónica comenzó un declive que finalizó en su abandono, en 1835, a causa de la Desamortización de Mendizábal.

A partir de ese momento y hasta finales del siglo XX sufrió un progresivo deterioro y se utilizó para fines muy diversos (desde cuartel hasta granero y caballeriza o, en los últimos años del siglo XX, aparcamiento) siempre alejados de su propósito inicial.

Afortunadamente, a principios del siglo XX se desmontó lo que quedaba del claustro que, tras peregrinar por Valladolid, acabó formando parte del Museo Nacional de Escultura.

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín 04Vista de la fachada principal de la antigua iglesia y los nuevos elementos que recuperan el volumen claustral 

Finalmente, en el año 1999, el Ayuntamiento de Valladolid decidió recuperar el monumento otorgándole una nueva función que permitiese la recuperación de los elementos existentes y su mantenimiento, de forma que se proyectó la construcción del Archivo Histórico Municipal de Valladolid. Los arquitectos encargados de la redacción del proyecto fueron Primitivo González y Gabriel Gallegos.

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín 05Acceso directo al jardín arqueológico 

La intervención recupera tanto los restos existentes como la estructura del antiguo convento para crear un conjunto de espacios interiores y exteriores que, además de permitir el nuevo uso, recuperen la memoria histórica del lugar. Podemos hablar por tanto de dos tipos de intervenciones, una que adapta y recupera el espacio interior de la iglesia y otra que retoma los espacios conventuales para crear un jardín arqueológico junto a la fachada sur.

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín 03Vista de la nave principal

La iglesia conservaba los altos muros de la nave principal y de las capillas. Todos ellos se han consolidado, reponiendo los lienzos y piezas perdidas, y forman parte de la organización del archivo. Así, la nave principal, diáfana, se convierte en una gran sala de uso público para la consulta de los fondos del archivo.

Bajo la nave se han construido dos sótanos que, dotados de sistemas de ventilación, mantenimiento de condiciones de climatización, impermeabilización y protección contra incendios, albergan los depósitos de documentos.

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín 02Capilla del lado norte o de la Epístola, que alberga la biblioteca

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín 09Vista de la nave central y biblioteca, desde las capillas del lado sur o del Evangelio

En las capillas laterales se ubican la biblioteca, en el lado norte, y los despachos y salas de trabajo, en el lado sur. En todos los casos, pero especialmente en el de la biblioteca, se han levantado estructuras auxiliares que evitan tocar la estructura de fábrica de la iglesia, buscando siempre el respeto por lo preexistente.

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín 08Vista de la nave central y biblioteca, desde las capillas del lado sur o del Evangelio

En el lado sur, conectando las capillas, se ha edificado un anexo de nueva planta, en el cual se encuentran espacios de trabajo y de intercambio pero que, principalmente, contiene las comunicaciones verticales.

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín 06Acceso por el lado sur del crucero

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín 10Fachada sur y jardín arqueológico

Junto al nuevo elemento y tras los trabajos arqueológicos realizados, se ha creado un espacio ajardinado en el cual se mantienen los elementos recuperados y la organización de los espacios claustrales. En las fachadas originales se pueden observar los puntos en los cuales las antiguas estructuras acometían en los muros.

Como elemento singular, se han recuperado las partes del claustro que se conservaban en el Museo Nacional de Escultura. Aunque puede parecer que su ubicación no es la original al estar situadas en altura, documentos fotográficos de época nos muestran que, en efecto, formaban parte de un segundo nivel (ver aquí). La contraposición con la nueva fachada le otorga un efecto simbólico y de representatividad, ya que se ha convertido en una imagen que puede verse desde bastante distancia y que es reconocible como parte de la ciudad, tanto moderna como recuperada.

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín 12Detalle de los restos del antiguo claustro

Archivo Municipal Valladolid - Iglesia de San Agustín 11Salida desde el  jardín arqueológico

Y finalizamos el recorrido donde lo empezamos, saliendo desde el jardín a la portada principal.

Como ya he dicho, ésta es una de las intervenciones más interesantes que he podido visitar, por su funcionalidad, por su sensibilidad hacia lo construido y por su valentía a la hora de acometer un reto tan importante y hacerlo desde un punto de vista contemporáneo. Espero que el recorrido os haya gustado y, sobre todo a los pucelanos (de nacimiento y de adopción), os anime a daros un paseo por allí. Siempre el directo es mejor que las imágenes.

* Todas las fotografías son obra del autor. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor. Gracias. 

05_B01

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Robledo de Chavela

Durante el verano del año 2011 tuve la oportunidad de realizar un interesante estudio sobre la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Robledo de Chavela (Comunidad de Madrid). El trabajo fue realizado por encargo del Arzobispado de Madrid a la empresa TECNUM Consulting de Ingeniería, S.L., a la cual pertenecía en ese momento.

Situada en la zona más alta del municipio, la iglesia domina todo el territorio y forma parte importante de la identidad del pueblo, como un volumen potente, con cierto aspecto de fortaleza que le dan los altos muros, con huecos pequeños y muy espaciados, el paseo de ronda y los garitones de la cabecera.

IMG_4124Detalle de la torre, situada a los pies de la nave

La necesidad de realizar el estudio surgió de la aparición de fisuras y grietas de componente vertical en los muros de cabecera, de planta pentagonal, y deformaciones y desplome de elementos en las bóvedas que cubren la nave de la iglesia. A todo ello había que sumar la existencia de humedades en las bóvedas, fruto de un mal funcionamiento de la cubierta a dos aguas, que estaban dañando los acabados interiores.

En el momento de comenzar el estudio de las patologías ya se estaban realizando obras de sustitución de la estructura de cubierta, que se encontraba deformada, transmitiendo empujes horizontales a los muros, por una nueva estructura de madera laminada atirantada. En una primera aproximación el origen de las patologías parecía ser el desplome de los muros hacia el exterior, sobre todo en el caso de las fisuras verticales (que pueden observarse en las siguientes imágenes), por lo que la actuación que ya se estaba llevando a cabo parecía acertada. El análisis estructural realizado trataba de corroborar esta hipótesis y, en caso de que no fuera así, estudiar otras posibles causas.

 

IMG_4109

IMG_4110Muros de cabecera, con sus contrafuertes, garitones y el paseo de ronda, en los que se observan grietas verticales

La iglesia actual es fruto de un completo proceso de construcción iniciado en estilo románico, posiblemente en el siglo XIII en la zona de los pies de la mismo. El edificio que podemos visitar actualmente se levantó durante los siglos XV y XVI y se finaliza con la construcción de la torre, con remate renacentista, y los dos volúmenes adosados, probablemente a mediados del siglo XVII.

Cuenta con una única nave de 40 x 15 metros cubierta por bóvedas de terceletes que se apoyan en medias columnas adosadas al muro, con función de delimitación de los tramos más que estructural. En planta, los tramos de las bóvedas tienen una geometría rectangular, delimitada por arcos perpiaños de medio punto y arcos formeros apuntados que forman parte del muro.

30_B01-B02-B03-B04Vista general de la nave, cubierta por bóvedas de terceletes, y la cabecera, cubierta por una bóveda estrellada

17_B03 Vista de la geometría en planta de una de las bóvedas

A simple vista se observan grandes deformaciones de los nervios (puede observarse la importante deformación del arco perpiaño en una de las imágenes anteriores), que en casos puntuales habían incluso desaparecido, por lo que se realizó un levantamiento topográfico de las bóvedas.

El modelo resultante mostraba importantes deformaciones en los nervios que no se traducía en la deformación de la plementería de las bóvedas. En los paños de plementería se observó la existencia de fisuras de pequeña entidad, de lo que se extrae que las láminas de plementería sí se habían deformado, adaptándose a los desplazamientos de los muros y manteniendo su función portante.

18_B03Vista de la bóveda y el arco formero. Se observa que falta uno de los nervios y que no existía trabazón con la plementería

El análisis estructural se realizó mediante la Teoría del Análisis Límite de Estructuras de Fábrica, a partir de los estudios de Heyman (1), haciendo especial hincapié en la estabilidad de las bóvedas, los empujes transmitidos por las mismas y el coeficiente de seguridad geométrico con el que estaban trabajando los contrafuertes.

A partir de los resultados se llegó a la conclusión, que en el estado reformado, es decir, una vez sustituida la estructura de cubierta, el conjunto de la nave principal, formado por las bóvedas, los muros y los contrafuertes es estable.

Una de las conclusiones más interesantes que se alcanzó fue la función estructural de la lámina de plementería frente al funcionamiento de los nervios. Como se pudo comprobar por la deformación de estos últimos, una vez ha entrado en carga y se ha deformado la estructura la función estructuras corresponde a la plementería, mientras que los nervios podrían eliminarse.

Por otro lado, la inexistencia de trabazón entre ambos elementos, sugiere que los nervios se ejecutaban como una malla tridimensional sobre la cual se tendía la plementería. De esta manera, los nervios mantendrían su función estructural durante la ejecución y hasta la entrada en carga de la cáscara que forma la bóveda.

53Arranque de la bóveda y colocación de extensómetro digital

Durante el desarrollo de todos los trabajos, y durante unos meses más, se mantuvo colocado un sistema de instrumentación consistente en extensómetros, que medían el desplome de los muros en los apoyos de los arcos perpiaños, y fisurómetros, que medían la apertura de las fisuras en la parte superior de los muros de cabecera. Los resultados de este seguimiento fueron positivos, ya que las deformaciones que se observaron estaban en todo caso dentro de los umbrales establecidos y se debían en su mayor parte a las acciones térmicas a lo largo de todo un ciclo estacional.

PENTAX ImageVista del extradós de las bóvedas durante los trabajos de sustitución de la cubierta

Por supuesto, el estudio es mucho más amplio y para llegar a estas conclusiones, que solamente he resumido, hay mucha literatura y mucho trabajo de análisis, pero el en el reducido espacio de un blog es imposible extenderse más. Y para qué negarlo, al final se convertiría en un ladrillo bastante infumable.

Es posible que el lector, que es muy leído (como su propio título indica) y está al día de la actualidad, haya oído hablar de unas pinturas que decoraban las bóvedas y que fueron descubiertas en los trabajos posteriores a este informe.
Como ya dijo Sabina (y Fito Páez)…  Si volvieran los Dragones … pues bien, en este caso volvieron…

 

(1) HEYMAN, Jacques (1999) “Teoría, Historia y Restauración de las Estructuras de Fábrica”. Instituto Juan de Herrera. Madrid

 

* Todas las fotografías son obra del autor. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor. Gracias.

p1070504-e13962651719755065

La Catedral de Salamanca (II). Levantamiento geométrico de las bóvedas

El pasado martes 25 de marzo, dentro de los trabajos que estoy realizando para mi Tesis Doctoral sobre el análisis estructural de la Catedral de Salamanca, continué con los trabajos de levantamiento del estado actual de las bóvedas. Cuando digo “continué”, en primera persona, es mucho decir. En realidad, lo que se hizo esa mañana, con la inestimable colaboración del Laboratorio de Fotogrametría Arquitectónica de la Universidad de Valladolid (LFA-DAVAP), no lo hice yo, sino que lo hicieron ellos (concretamente, la toma de datos la hizo José Martínez, a quien le agradezco su tiempo y su trabajo).

Los trabajos consistieron en el levantamiento tridimensional mediante escáner láser de los dos primeros tramos de las naves de la Catedral Nueva de Salamanca. Para ello se realizaron tres tomas en diferentes puntos, una bajo la bóveda del primer tramo de la nave central, otra bajo el segundo tramo de la misma nave, y una tercera entre los tramos primero y segundo de la nave sur o nave de la epístola.

p10707822b93p1070794

Situación del equipo de escáner láser, durante el proceso

A partir de estas tres tomas, junto con la colocación de una serie de “dianas” fijas que permiten determinar la situación relativa de cada una de ellas, se obtiene la representación en 3D de la geometría exacta de las bóvedas.

En la fotografía siguiente se puede ver la colocación de una de esas “dianas”. Se trata simplemente de esferas blancas que se colocan en diferentes zonas de forma que al menos sean visibles 4 de ellas en cada una de las tomas, con el fin de que posteriormente el software sea capaz de unir los datos correctamente en un sólo modelo, partiendo de esos “puntos fijos”.

p1070788cb01

Colocación de una de las “dianas” 

El objetivo de estos trabajos es conocer la geometría real de las bóvedas en su estado actual y, como primer paso, compararlas con lo que debió ser la geometría inicial proyectada, con la construida bajo la dirección de Rodrigo Gil de Hontañón, a partir del año 1540 aproximadamente, y con la existente.

La elección de estas bóvedas para realizar un análisis particularizado, surge de la observación de ciertas patologías en esta zona, asociadas probablemente a un pequeño desplome de la fachada a causa de los empujes horizontales de las bóvedas. Estas fisuras ya fueron documentadas poco después de la finalización de la obra e incluso se dejó constancia de la posibilidad de su aparición durante la ejecución, en el año 1515, en una pericia de Martín de Solórzano, Maestro Mayor de la Catedral de Palencia, y Francisco de Colonia, Maestro Mayor de la Catedral de Burgos, a causa de las escasas dimensiones de los estribos de la fachada.

p1070787cb01

Vista de los primeros tramos de la nave central y la nave del Evangelio 

p1070672gad7d

Fisuras en el primer tramo de la nave central

Para terminar, por el momento, adjunto dos imágenes del levantamiento realizado, aportadas tras los trabajos por el Laboratorio de Fotogrametría Arquitectónica (LFA-DAVAP).

pantallazo288ed

Imagen del resultado del levantamiento mediante escáner láser (LFA-DAVAP)

bov-024441

Ortofoto de bóveda de la nave de la Epístola (LFA-DAVAP)

 * Todas las fotografías, excepto aquellas en las que se indica lo contrario, son obra del autor. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor. Gracias.

p1020417-e13943609397295065

XIV Curso de Historia del Arte Abulense

Durante los próximos días 4, 5 y 6 de abril, se celebrará en Ávila el XIV Curso de Historia del Arte Abulense, dentro de los Cursos de Primavera 2014 por la UNED-Ávila.

Además de una estupenda disculpa para visitar Ávila, el programa incluye una serie de ponencias cuya finalidad es divulgar parte su importantísimo patrimonio histórico-artístico en varias disciplinas: pintura, escultura, arquitectura y paisajismo.

Destacaré un par de ejemplos, en este caso sobre arquitectura que, al fin y al cabo, es el tema central de este blog y mi principal interés:

– “Aportaciones a la evolución constructiva de algunos monasterios de la ciudad de Ávila”, por D. Raimundo Moreno Blanco (UNED-Ávila)

– “La arquitectura de las iglesias tardogóticas de la ciudad de Ávila”, por D. José Luis Gutiérrez Robledo (Universidad Complutense de Madrid y UNED-Ávila)

Además de las ponencias, el domingo se realizará una visita al Monasterio de los Jerónimos de Guisando, que promete ser muy interesante.

El programa completo del curso y el enlace para realizar la matrícula se encuentran en la página web de la Fundación Cultural Santa Teresa y se puede acceder directamente a través de este link.

Este post es corto, simplemente os animo a todos a asistir, es un curso pensado para todos los públicos y deja el suficiente tiempo libre para disfrutar de una ciudad Patrimonio de la Humanidad. Yo tengo intención de asistir y, si alguno de vosotros también lo hace, estaré encantado de acompañarle en un paseo por el Casco Histórico y, si el tiempo lo permite, en un relaxing café con leche en una terraza de la Plaza del Mercado Chico.

A continuación os dejo algunas fotos por si aún no os habéis decidido… y para aquellos que no conocen Ávila, algo que, por cierto, deberán solucionar con la mayor brevedad posible.

p1020504cb01

Lienzo Este de la muralla de Ávila 

p1020507cb01

Iglesia de San Pedro Apostol

p1020480cb01

Arbotantes dobles sobre la girola de la Catedral de Ávila

p1020457cb01

Interior de la girola de la Catedral de Ávila

p1020419cb01

Basílica de San Vicente

* Todas las fotografías son obra del autor. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor. Gracias

p1070677-e13905613733085065

La Catedral de Salamanca (I). Las bóvedas de la Iglesia Nueva

Como algunos ya sabréis, en este momento estoy desarrollando mi Tesis Doctoral sobre la Catedral de Salamanca y, más en concreto, sobre la estructura de la Iglesia Nueva. Este trabajo me dará la oportunidad, como es lógico, de conocer en profundidad el edificio y durante este tiempo mi intención es publicar algunas entradas sobre el mismo.

Para aquellos que no conozcan la Catedral de Salamanca voy a hacer una pequeña introducción que permita comprender, de forma general al menos, este complejo edificio. El conjunto catedralicio de Salamanca está compuesto por varios edificios entre los que destacan la Iglesia Vieja y la Iglesia Nueva (de forma coloquial se habla de Catedral Vieja y Catedral Nueva, aunque en realidad Catedral sólo hay una que incluye a ambos edificios, por lo que la denominación correcta es la anterior).

La Iglesia Vieja es de estilo románico y se comenzó a construir en torno a 1140 y se finalizó con el levantamiento de su maravilloso cimborrio alrededor de 1220. Sin extendernos mucho, ya que no es el objeto de esta entrada (será interesante planificar una entrada exclusiva para ella más adelante), es obligado describir las características de este edificio: se trata de una iglesia de planta basilical de tres naves, con el crucero muy marcado en origen (perdió uno de sus brazos con la construcción de la Iglesia Nueva y el otro se encuentra semioculto por las edificaciones auxiliares que se levantaron posteriormente) y dos potentes torres a los pies de las naves laterales, con un claro carácter defensivo.

Pero el elemento más característico de la Iglesia Vieja es, como podéis haber intuido, el cimborrio que se levanta sobre el crucero, conocido como la “Torre del Gallo”. En esta imagen se puede ver en primer plano, desde una de las torres de los pies de la iglesia, con la Iglesia Nueva detrás.

En el año 1513, tras una serie de discusiones sobre su traza y situación, comenzó la construcción de la Iglesia Nueva, adosada a la fachada norte del edificio existente, decisión ésta que permitió salvar una de las joyas del románico salmantino y disfrutar ahora de un conjunto arquitectónico mucho más rico.

La traza inicial del edificio, que con ligeras diferencias de dimensiones en altura es la que se ejecutó, es la de una Iglesia de tres naves escalonadas y dos líneas de capillas hornacinas entre los contrafuertes de las naves laterales. Es una de las catedrales que, junto a las de Sevilla, Toledo y Segovia, forman el llamado “gótico tardío español”, claramente diferente al estilo “gótico francés” con el que fueron construidas otras grandes catedrales en España, como las de Burgos o León, por citar dos de las más cercanas geográficamente.

Hay que tener en cuenta que habían pasado casi cuatro siglos desde la construcción de St. Denis en Francia y que a principios del siglo XVI el nuevo estilo imperante era el renacentista y, particularmente en Salamanca, el plateresco. Este gótico tardío se ha tratado desde entonces como un estilo decadente y anacrónico frente a la vuelta a los cánones clásicos, pero, como veremos, tiene valor en si mismo y por los numerosos detalles renacentistas que dotan al conjunto de un indudable interés.

La obra se desarrolló en dos fases: una entre 1513 y 1560, terminada con el cerramiento temporal de la iglesia en el crucero, y otra entre 1561-1733. Por esta razón no sólo el estilo renacentista influyo en el edificio que podemos ver sino que se pueden observar elementos barrocos y decisiones adoptadas sobre ideas de Juan de Herrera, como la finalización de la cabecera en cuadrado y con dos torres en los ángulos.

Pero en la entrada de hoy me voy a centrar en las bóvedas que cubren esta Iglesia Nueva así que no me extenderé más en estas cuestiones de estilo.

Así pues, se inició la construcción bajo la maestría de Juan Gil de Hontañón, por el muro de los pies, con el levantamiento de los muros y las capillas laterales. Las capillas del lado del Evangelio (o lado Norte) son obra del propio Juan Gil y las de la Epístola (o lado Sur, en contacto con la Iglesia Vieja) son obra de Juan de Álava, aunque siempre bajo la maestría del anterior.

p1070556cb01

 Bóveda de la Capilla de Santa Teresa y Santiago (c. 1522), obra de Juan Gil de Hontañón

p1070576cb01

 Bóveda de la Capilla de San Lorenzo (c. 1520), obra de Juan de Álava

Las bóvedas de las capillas hornacinas son todas diferentes, aunque siempre se trata de bóvedas estrelladas con varias claves. En todos los casos los nervios ojivos son continuos y la solución se complica con terceletes (nervios que unen las claves secundarias con los apoyos), ligaduras (nervios que unen dos claves marcando el espinazo de las bóvedas) y, en el caso de las bóvedas de Juan de Álava, combados (nervios curvos).

Tras la muerte de Juan Gil de Hontañón, en 1531, y de Juan de Álava, en 1537, tomó el testigo el hijo del primero, Rodrigo Gil de Hontañón (uno de los más importantes arquitectos del momento, que merece mención aparte y del que hablaremos largo y tendido en siguientes entradas). El cerramiento de todas las bóvedas de las naves se realizó bajo su maestría.

p1070515cb01

Bóvedas de la Nave Sur (c. 1540), obra de Rodrigo Gil de Hontañón

Las naves laterales están cubiertas por dos tipos de bóvedas intercaladas. En el centro de la fotografía anterior se muestra el primero de ellos, formados por nervios cruceros, terceletes y ligaduras en el esquema habitual de las bóvedas de terceletes, sobre el que se dibuja mediante combados la estrella de cuatro puntas. El segundo tipo, en los lados de la fotografía, pierde las ligaduras y se forma la estrella mediante combados paralelos a partir del cuadrado central.

p1070504cb01

Bóvedas de la Nave Central (c. 1550), obra de Rodrigo Gil de Hontañón

Las bóvedas de la nave central presentan todas el mismo esquema de cruceros, terceletes y ligaduras con combados formando un cuadrifolio con un círculo central.

Sobre la estructura formada por los nervios se apoya directamente la plementería, unidos simplemente por cierta cantidad de mortero, formando una cáscara continua de doble curvatura. Se ha comprobado que, tras la ejecución y una vez ha entrado en carga la estructura, es la propia superficie de plementería la que transmite los esfuerzos  a los apoyos y no a los nervios, ya que se han observado zonas en las que los nervios se han deformado de forma independiente sin que esa circunstancia haya afectado a la estabilidad de la superficie de la bóveda.

p1070585cb01

Bóvedas de la Nave Central sobre el Altar Mayor(c. 1700), obra de Juan Setién de Güemes

Durante la segunda fase de las obras se decidió, tras una serie de reuniones e informes, continuar la obra con el mismo estilo “a lo moderno” (gótico) y no adoptar el estilo “a lo romano” (renacentista). Por esta razón la mayor parte de las bóvedas de las naves y las capillas hornacinas mantienen el mismo esquema que las levantadas por Rodrigo Gil de Hontañón.

Una de las excepciones es la bóveda de la nave principal sobre la girola, tras el Altar Mayor, obra del entonces maestro director de las obras, Pantaleón del Pontón Setién. La compleja geometría de las nervaduras está dividida en cuadrantes, formando en cada uno de ellos un cuadrifolio con centro en las claves secundarias, a pesar de lo cual mantiene el esquema básico de nervios cruceros, ligaduras y terceletes al que añade cuatro arcos secundarios paralelos a las ligaduras.

p1070608cb01

Bóveda de la Nave Central sobre la girola, frente a la capilla del Cristo de las Batallas (c. 1710), obra de Pantaleón del Pontón Setién

La última fase de la fábrica fue la construcción del cimborrio sobre el crucero. En un primer momento se decidió levantarlo mediante bóveda de crucería calada y así lo comenzó Pantaleón del Pontón y lo terminó Joaquín de Churriguera, aunque, según la escasa documentación existente, en estilo barroco propio de la época y de la arquitectura de los Churriguera. En noviembre del año 1755 tuvo lugar el terremoto de Lisboa que, a pesar de la distancia, afectó a la fábrica de la Iglesia Nueva. Entre los daños documentados se encuentran los que sufrió la torre del cimborrio, que finalmente tuvo que ser desmontada en 1757.

Sobre el tambor existente se levantó la actual cúpula semiesférica, obra de Juan de Sagarvinaga, que se cerró en el año 1760 y que hubo de reforzarse pocos años después mediante tres grandes cadenas que, aún hoy, evitan la apertura de la bóveda en la base a causa de empujes horizontales.

p1070584cb01

Cúpula del cimborrio sobre el crucero (c. 1760), obra de Juan de Sagarvinaga

 Las obras de rehabilitación y adaptación, que se han realizado en los últimos años y que aún hoy continúan, permiten acceder a prácticamente todos los rincones de este maravilloso conjunto: las dos iglesias, los espacios claustrales, la “Torre Mocha” de la Iglesia Vieja y la “Torre de Campanas”, así como la visita de parte de las cubiertas. De esta forma se puede visitar una obra, cuyo proceso de construcción abarcó seis siglos y que es muestra del desarrollo de los estilos arquitectónicos durante los mismos.

* Todas las fotografías son obra del autor. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor. Gracias.

p1050792-e13841131885505065

Cuatro iglesias históricas de Verona

Todo aquel que haya visitado cualquier ciudad italiana sabe que, vaya por donde vaya, se encontrará una iglesia, una catedral, un baptisterio o un campanile… o todo a la vez. A los españoles esto no nos sorprende, ya que estamos acostumbrados a ver iglesias en nuestras ciudades, y todos los pueblos, por pequeños que sean, tienen su iglesia, más o menos rica, más o menos bien conservada y más o menos grande (aunque lo habitual es que dentro quepa toda la población del municipio y sobre espacio).

Verona no es una excepción, por supuesto. La importancia de esta ciudad a partir de la época romana ha permitido la edificación continuada de todo tipo de templos (cristianos, a partir de la cristianización del Imperio Romano) y de los edificios anexos, por lo que la ciudad está plagada de edificios religiosos.

Con el fin de mantener y divulgar este patrimonio se creó la Associazione Chiese Vive, que propone un recorrido por las cuatro “Iglesias Históricas” de Verona. Por módico precio (6 € por la entrada en las cuatro me parece módico de verdad, sobre todo si se emplea en su restauración, mantenimiento y divulgación) es posible hacer un recorrido por siglos de arquitectura véneta. Y es que la historia de los cuatro edificios es la historia del desarrollo de la arquitectura religiosa desde los primeros templos paleocristianos hasta nuestros días.

Como podréis comprender, mi fuente de información sobre los acontecimientos históricos que originaron su construcción y todos lo avatares posteriores ha sido la documentación que la Associazione Chiese Vive pone al alcance del público. No pretende este post ser el resultado de un estudio en profundidad de cada uno de ellos, ya que muchos anteriormente lo han hecho, seguramente mejor de lo que lo podría hacer yo. Se trata simplemente de continuar con la labor de divulgación de esta Asociación, ya que entiendo que es un ejercicio que se debería hacer con todo el Patrimonio, de cualquier lugar del mundo, para despertar la inquietud, el interés o el amor incondicional por el Patrimonio Mundial, que es el de todos (Tranquilidad, cuando tenga oportunidad continuaré haciéndolo con el patrimonio español, igual que espero que algún italiano esté escribiendo un blog similar a éste sobre España).

Para entender los edificios en algunos casos no es suficiente con las fotos incluidas: el espacio es limitado y este no es un blog (sólo) de fotografía. Os recomiendo que paralelamente a la lectura visitéis mi albúm en Flickr, al que podéis acceder desde la columna de la derecha.

Comenzaremos el recorrido por la Basílica de San Zeno, cuyo origen se remonta al enterramiento paleocritiano de San Zeno, obispo de Verona a mediados del siglo IV. Diversos sucesos modificaron la estructura y la composición del conjunto hasta el levantamiento de la Basílica con la estructura actual a finales del siglo XI y durante todo el siglo XII.

El edificio tiene planta basilical de tres naves, que se muestran claramente en la armoniosa composición de la fachada, cuyos elementos más importantes son el pórtico, muy característico de la región del Véneto, y el gran rosetón central, de clara influencia gótica, ejecutado con posterioridad al conjunto de la Basílica y que supuso el levantamiento de la nave central.

El claustro adosado al templo es uno de los pocos restos, junto con la torre de la Abadía, del pasado monástico del conjunto.

p1050517cb01

Basilica de San Zeno. Claustro

En la gran nave central destaca el orden alternado de estilizadas columnas y grandes pilastras compuestas sobre las que descargan los altos muros de la nave central y la magnífica cubierta artesonada de madera. Al fondo, rompiendo la caja que forma la canónica planta basilical, se levantó a finales del siglo XIV la Capilla Mayor, cubierta por bóvedas nervadas góticas profusamente decoradas, como es habitual en el gótico italiano al contrario que en el resto de Europa.

En el retablo se encuentra la Majestuosidad de la Virgen, de Andrea Mategna, una de las obras maestras de la pintura renacentista del noreste de Italia.

La iglesia cuenta con tres niveles: el nivel de acceso, que ocupa gran parte de las naves, el nivel superior, reservado en su día a la nobleza y el clero, y la cripta. Esta última data del siglo X y está levantada con elementos recuperados de edificios anteriores.

Tanto el interior como el exterior del edificio destacan por la sobriedad de sus formas, pero la utilización de los diferentes tipos de piedra y fábrica y el colorido aportado por la decoración,  aumentan la sensación de ligereza ya presente por la altura y la iluminación, más propias del gótico que del románico. Es de suponer que en un principio la iglesia fue bastante más oscura y que las modificaciones llevadas a cabo en los siglos XIII y XIV son las que la han dotado de su actual presencia, sobre el trazado basilical original.

p1050544cb01

Basilica de San Zeno. Nave central

p10505382b93

Basilica de San Zeno. Bóveda sobre el Altar Mayor

Al igual que la Basílica de San Zeno, la Catedral de Santa María Matricolare se levanta sobre el emplazamiento de previo de lugares de culto romanos y paleocristianos. En realidad, podemos hablar de un auténtico conjunto catedralicio que incluye también a la Iglesia de San Giovanni in Fonte (el Baptisterio), la Iglesia de Santa Elena, el claustro de los Canónigos y la Biblioteca Capitular. La Catedral adquirió su configuración actual, de planta basilical con un gran ábside en cabecera, tras el terremoto de 1117.

Las tres naves que la forman están cubiertas por bóvedas de crucería sencilla. En la nave central, los arcos perpiaños ligeramente apuntados y la planta sensiblemente cuadrada de los tramos indican que los arcos diagonales deben tener una geometría muy cercana a la semicircunferencia. En el caso de las naves laterales, de gran altura, los tramos son claramente rectangulares, lo que explica la pronunciada forma apuntada de los perpiaños.

p1050741cb01

Duomo de Verona. Nave principal

La profusa decoración interior data de los siglos XV y XVI, así como la construcción de las dos grandes capillas laterales, cubiertas ambas por cúpulas de planta oval sobre pechinas, adaptándose a la planta rectangular, propias de la arquitectura barroca de esa época.

p1050752cb01

 Duomo de Verona. Cúpula barroca sobre la Capilla de la Virgen del Pueblo.

Del resto de los edificios que componen el conjunto merece una mención el Baptisterio de San Giovanni in Fonte. Construido a principios del siglo XII, está formado por tres sencillas naves separadas por sencillos arcos de medio punto y cubiertas por armaduras de madera. Como elemento estructural destaca la perfecta bóveda de fábrica del ábside, por su geometría y por la materialidad que le otorgan las hiladas de ladrillo que la forman.

En el centro de la nave principal se encuentra la gran pila bautismal, de forma octogonal y tallada en un solo bloque de mármol. Una joya de la escultura románica.

p1050767cb01

Duomo de Verona. Interior del Baptisterio

La Iglesia de Santa Anastasia, como no podía ser de otra manera, se levanta sobre dos templos anteriores, uno dedicado también a Santa Anastasia y otro a San Remigio. Se trata de la Iglesia más grande Verona, comenzada a construir en la última década del siglo XIII y cuyas obras se prolongaron durante aproximadamente dos siglos, a pesar de lo cual nunca se finalizó, ya que la fachada permanece incompleta.

Se trata de un magnífico ejemplo del gótico italiano. Sus tres grandes naves están cubiertas por bóvedas de crucería atirantadas con los paños de plementería decorados con pinturas, sobre los que se marcan los nervios. De la misma manera los arcos perpiaños y formeros se encuentran decorados tanto en los alzados como en el intradós.

Este sistema de cobertura se apoya sobre grandes columnas lisas de marmol rojo, de forma que se asemeja a la bóveda de un bosque sobre los estilizados fustes de los árboles.

La iglesia cuenta con una importante colección de obras de arte, entre las que destaca el fresco San Jorge  y la Princesa, obra maestra de Pisanello.

p10507842b93

Iglesia de Santa Anastasia. Nave central

p1050791cb01

Iglesia de Santa Anastasia. Bóveda sobre el crucero

A orillas del rio Adige se encuentra la Iglesia de San Fermo. La peculiaridad de este edificio es que, en realidad, contiene dos iglesias de estilo románico: la inferior, para la conservación de las reliquias de San Fermo y San Rústico, y la superior, para el culto y celebraciones habituales. Fueron levantadas entre los años 1065 y 1143, y la superior, que se puede visitar actualmente, se  reedificó a mediados del siglo XIII sobre los restos de la anterior.

Así, los absides laterales son románicos, restos probablemente de la primera iglesia, y el ábside central es gótico. Por su parte, el interior de la Iglesia superior se ha reformado con el paso del tiempo, añadiendo altares y capillas funerarias, en su mayor parte de estilo renacentista.

La continua sucesión de intervenciones y la demora en el tiempo de su construcción se refleja en la variación de los materiales empleados, muchos de ellos reutilizados.

Las bóvedas de los ábsides y las capillas laterales están decoradas con frescos, la mayor parte de ellos del siglo XIV con motivos típicos de la orden franciscana, que en esa época habitaba el monasterio al que pertenecía la iglesia. La cubierta de la única nave que forma la iglesia es un complicado artesonado de madera que forma una bóveda atirantada.

p1050843cb01

Iglesia de San Fermo. Fachada

p1050855cb01

Iglesia de San Fermo. Bóvedas sobre el ábside lateral

Estos cuatro grandes edificios forman un recorrido completo sobre la historia de la construcción religiosa de la ciudad de Verona, con los propias características dentro de la región del Véneto. Se trata de un conjunto muy heterogéneo, debido sobre todo al desarrollo de las construcciones durante largos periodos de tiempo, y entendidas como conjuntos y no como edificios individuales.

En todos los casos se puede observar una superposición de estilos que, si bien puede resultar extraña en algunos casos, forma conjuntos armónicos y bien solucionados (en casi todos los casos, aunque no todos). La idea de la convivencia de los estilos, aceptada con naturalidad cuando se trata de edificios históricos, se convierte en un tema complejo cuando se incluye la arquitectura contemporánea. Pero creo que no es el momento de desarrollarla, será objeto de otro post en el que comentaremos ejemplos de todas las épocas.

Si tenéis tiempo os aconsejo que, con las imagenes en la cabeza, visitéis algunas de las iglesias que, con toda seguridad, tenéis cerca. Os daréis cuente de las grandes diferencias que, sobre las mismas bases estilísticas, existen entre diferentes países (y entre regiones, por supuesto).

* Todas las fotografías son obra del autor. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor. Gracias.